¡Hola!

Soy Cristina Magide, nací en A Fonsagrada, Lugo. Actualmente  vivo en Asturias desde 2008.

Desde muy pequeñita mi vida siempre estuvo relacionada con el arte, las manualidades y la naturaleza, enfocando finalmente mis estudios a la rama artística.

Me fascinó el mundo Bonsái hace unos años en Candás, de la mano de Ramón Calleja, con una amplia trayectoria y experiencia. Tuve la oportunidad de aprender  trabajando con su amplia colección de bonsáis, lo que me ha permitido conocer muchos de los trucos y secretos que alberga el cuidado de una gran variedad de especies.

 

Inicialmente me aventuré en la enseñanza de este maravilloso arte, en los cursos de extensión cultural del Ayuntamiento de Carreño (Candás). La aceptación e impulso de la gente me animó a dar un paso más allá y decidí con toda la ilusión montar mi propia escuela, la primera de Asturias.

La aparición en los medios de comunicación (televisión, radios, periódicos...), haciendo eco de la escuela y eventos realizados como exposiciones, talleres y demostraciones de técnicas en directo, se me ofreció la fantástica oportunidad de llevar a cabo los cuidados de la colección de Bonsáis del Jardín Botánico Atlántico de Gijón.

Posteriormente me ofrecieron la oportunidad de ser una de las seleccionadas entre los 10 mejores, para el concurso de Nuevos Talentos Bonsái España 2019, que organiza la AEB (Asociación Española de Bonsái) y Mistral Bonsái.

Un año más tarde pude cumplir uno mis sueños ,aprender de la mano del grandioso Maestro Gabriel Romero , reconocido a nivel mundial en el mundo del bonsai. Con él pude absorver muchísimos conocimientos sobre el cultivo y el diseño del bonsai, mostrándome los maravillosos trabajos que crea este gran artista con sus manos, con una gran delicadeza y naturalidad, brindándome la gran oportunidad de aprender y trabajar con algunos de los ejemplares su colección de bonsais.

Tras toda esta trayectoria, sigo con la misma ilusión o más que el primer día, de transmitir a los apasionados del Bonsái los conocimientos que he adquirido a lo largo de mi corta pero intensa experiencia con este bello arte.

Con ello ayudo a la gente a conectar con la naturaleza, con su yo interior, con la parte artística, con la relajación mental e intento transmitirles mi humilde conocimiento sobre las técnicas de cultivo, proyección y diseño de sus bonsáis.

Gracias a este bello arte tengo el placer de impartir clases en mi escuela y de conocer cada día a gente fantástica con quien compartir este gran hobby en común.

El Bonsái es arte. Un arte que une y forja amistad entre personas, además de un fuerte vínculo con la naturaleza.